La mañana empezó, como no, con una helada que no me dejaba entrar en el coche, porque las gomas de las puertas se habían pegado. Una vez dentro he tenido que volver a casa a calentar agua para echarle a los cristales porque esta vez, no era una fina capa de hielo. Era una escarcha de varios centímetros de grosor que no se iba con el limpia y que emulaba a un cristal estallado. Tras eliminar el hielo y arrancar el coche al quinto o sexto intento me he dispuesto a conducir por primera vez en solitario. La verdad que concentrado en ir por la izquierda pero bien.
Día duro de curre, alrededor de 10 referees uno de revista y el resto de congresos y sesiones que organizamos. Me he dado cuenta que mi colegas que me han ayudado con los referees de mi sesión son unas hermanitas de la caridad. No rechazan, ni dan una recomendación de mejora sobre un error así se caigan las letras del trabajo. Así que como siempre ha llegado Mr. Whip a hacer eso que resulta tan desagradable a los demás. Aunque sea tan necesario.
Por la tarde me he dado una vuelta con el coche por el centro comercial más cercano (Abbey Center) para familiarizarme con los caminos y demás. A la vuelta a casa preparar pasta para Kevin y algo para mí.
En cuanto termine esto, a repasar un poco mi inglés que me hace falta y a dormir.
Mañana me enfrento a un nuevo reto, un trío de intercambio. Russel (el poli retirado) va a traer a otra persona que está aprendiendo español. A ver como se da.
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